ANETO
Tu rostro de muñeca japonesa,
Acaba de tajo con mis dolencias,
Pues tus ojos, de pícara inocencia,
Son negras ventanas a la belleza.
Tus cabellos cuelgan con la arrogancia
Digna de las palmas en el desierto,
Tus brazos son un perfume abierto,
níveo oasis de eterna fragancia.
Y en tu talle, de frágil porcelana,
Se intersectan mis dos largos deseos:
Lisas columnas de gracia romana
Que aguantan arte ajeno a los museos.
¡Cómo, entonces, seguir sufriendo Ana,
Si tus senos son bellos camafeos
Tallados por una deidad pagana
Para alegrar a creyentes y ateos!
Acaba de tajo con mis dolencias,
Pues tus ojos, de pícara inocencia,
Son negras ventanas a la belleza.
Tus cabellos cuelgan con la arrogancia
Digna de las palmas en el desierto,
Tus brazos son un perfume abierto,
níveo oasis de eterna fragancia.
Y en tu talle, de frágil porcelana,
Se intersectan mis dos largos deseos:
Lisas columnas de gracia romana
Que aguantan arte ajeno a los museos.
¡Cómo, entonces, seguir sufriendo Ana,
Si tus senos son bellos camafeos
Tallados por una deidad pagana
Para alegrar a creyentes y ateos!
Etiquetas: RIMA
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