DESTRUÍ EL PAISAJE...
¡Destruí el paisaje para alegrar tu rostro!
Si supieras con que sevicia, si hubieras visto la crueldad, la violencia y el placer de tan nefaria acción, comprenderías la esencia de mi locura. Todos tenemos derecho a estar un poco locos: yo de amarte tanto.
En un descuido de la naturaleza, cuando el airado viento proclamaba tu desprecio con más fuerza que de costumbre, mientras que el cielo lloraba mi suicidio y con el sigilo requerido, me acerqué a tan ingenuas criaturas, y ¡zas!, ¡ pobre de mí!.
Y ahora, inertes y a tus pies, estas flores, representación del alma mía, son tu compañía. Lozanas y fragantes hoy, ajadas y mefíticas mañana. Al final, tan sólo un recuerdo.
Así, ángel mio, es la vida del escritor: tormentosa y masoquista, múltiple y prestada, dolor y risa coevo.
¿ Y te preguntas por qué te amo ?.
Ser tu ángel implica una serie de procesos, de instintos naturales tan destructores, tan dañinos, tan MORTALES, que es irresistible la tentación de amarte.
Si supieras con que sevicia, si hubieras visto la crueldad, la violencia y el placer de tan nefaria acción, comprenderías la esencia de mi locura. Todos tenemos derecho a estar un poco locos: yo de amarte tanto.
En un descuido de la naturaleza, cuando el airado viento proclamaba tu desprecio con más fuerza que de costumbre, mientras que el cielo lloraba mi suicidio y con el sigilo requerido, me acerqué a tan ingenuas criaturas, y ¡zas!, ¡ pobre de mí!.
Y ahora, inertes y a tus pies, estas flores, representación del alma mía, son tu compañía. Lozanas y fragantes hoy, ajadas y mefíticas mañana. Al final, tan sólo un recuerdo.
Así, ángel mio, es la vida del escritor: tormentosa y masoquista, múltiple y prestada, dolor y risa coevo.
¿ Y te preguntas por qué te amo ?.
Ser tu ángel implica una serie de procesos, de instintos naturales tan destructores, tan dañinos, tan MORTALES, que es irresistible la tentación de amarte.
Etiquetas: PROSA
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