EL MUSEO DEL EGO

Ceñudas, torvas pero solapadas,
Maldicen displicentes las mujeres
A aquellos que prodigan sus quereres
Y por quienes no están interesadas.

Entonces, les salta su alma de bruja.
Falsamente esperanzado y deshecho
Es el otrora corazón en pecho
Arrancado y tatuado con ruin aguja.

Y en una mazmorra, preso con cadenas,
El infeliz padece. Con agua y pan
Las ilusiones le mantienen llenas.

Y con los pedazos de todos van
Armando del corazón, rompecabezas
Del ególatra museo de Satán.
 
posted by GOTHIC KING (ten years after) at 13:53, | 0 comments

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