A LOS SUEÑOS
Todas las noches, cuando mi cuerpo descansa y el sayón de la represión libera mi espíritu, mi alma se desprende de sus prisiones y como un ente intangible recorre la nocturna ciudad. El relente me sirve de guía y acompañado de un ingente valor llego hasta la ventana de tu casa. Allí encuentro a tu temeroso espíritu, obstinado a recibirme, encerrado entre los muros de una habitación más lúgubre y saturniana que mis días. Y con el coraje de un guerrero herido, entre sueños agitados, con paciencia logro conquistarte como Casanova, y consigo tus besos, tu cariños. Es un gran esfuerzo el que hago para conseguir tu promesa de amor eterno. ¿Y todo eso para qué?, para que al otro día cuando despiertes lo hayas olvidado todo y me sigas tratando como a tu padre, el culpable de tu vida.
Etiquetas: PROSA
0 Comments:
« back home | Publicar un comentario