POEMA TRASNOCHADO
Mujer, tu cuerpo es un papel; virgen pergamino en el que una péndola ha escrito mi perversión con sangre; un albugíneo papiro que aguarda noche a noche por un bohemio escritor y que espera otro de sus corruptos poemas.
Origami a la hora del amor, en tu piel he tatuado con desenfreno sonetos, redondillas y madrigales; y para que nadie más los lea, los he sellado y perfumado con el untuoso lacre.
Mujer, tú eres mi musa, mi obra, mi último poema, mis pequeños poemas en prosa; pero como todos mis poemas, toscos, escuetos y aburridos, por eso arrugo tu inocencia y la tiro a la caneca. No me gustas, poema trasnochado, te abandono, prefiero a los clásicos.
Origami a la hora del amor, en tu piel he tatuado con desenfreno sonetos, redondillas y madrigales; y para que nadie más los lea, los he sellado y perfumado con el untuoso lacre.
Mujer, tú eres mi musa, mi obra, mi último poema, mis pequeños poemas en prosa; pero como todos mis poemas, toscos, escuetos y aburridos, por eso arrugo tu inocencia y la tiro a la caneca. No me gustas, poema trasnochado, te abandono, prefiero a los clásicos.
Etiquetas: PROSA
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